EL TIGRE
DE AMUR
Cada noche
Después de pasar unos momentos
recostado
En un suelo casi congelado
Abro los ojos con fuerza
De tal manera
Y por un lapso de tiempo
Que se vaya toda la claridad
que existe en mí
Y seguidamente penetre por mis
pupilas
La tenebrosidad de mi cuarto
-Infiltrándose
Para que la oscuridad de mi
mente y lo negro de mi alma
Se vitalicen de nuevo
Disfruto poder cerrar los ojos
y entrar a pernoctar en esa morada
En los Montes Urales
Cuevas donde sobrevienen mis
sueños
Donde alguna vez existieron
Yetis y Osos de las cavernas
Dormir soñando que en realidad
estoy allí
A minutos de perder la vida
En una gran lucha con un majestuoso
tigre siberiano
Despertar y esperar que
termine el día
Para que ese magnífico felino
me despedace una y otra vez
Cada noche
Hasta que en realidad muera de
viejo
Y Dios se permita romper las
reglas
Y hacerme reencarnar aunque
sea una vez
En un soberbio y poderoso tigre
Que salte y atraviese las montañas
de éste hermoso planeta
Devorando a todo aquel malsano
cazador que trafique con la vida salvaje

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